miércoles, 24 de noviembre de 2010

El médico y el enfermo ante el sufrimiento

El médico y el enfermo ante el sufrimiento

 
El sufrimiento puede definirse como estado persistente de la alteración severa del bienestar, asociado con la precepción de eventos actúales o posibles que afectan o amenazan a la persona.
 

La concepción dualista que establece la separación de mente y cuerpo propuesta por Descartes
El sufrimiento se atenúa cuando el enfermo conoce la causa de sus síntomas y sabe que hay forma de aliviarlos

En la medicina clínica es esencial tomar en cuenta el dolor y el sufrimiento del enfermo.

El carácter, las actitudes y creencias de una persona influyen en su forma de experimentar la adversidad y también en su forma de contender con ella.

Un enfermo es miembro de una familia y está inmerso en una cultura ambos son fuente o paliativo de su sufrimiento, depende de la personalidad, experiencias previas y su cultura.


EL PROCESO DEL DUELO

Si la muerte es súbita e imprevista, la reacción inicial es de incredulidad. Nos resistimos a aceptar el hecho irreversible. Algunas personas sufren estado de choque. Cuando la muerte del ser querido no es súbita y ha sido imaginada muchas veces, el evento es menos traumático.



El proceo se inicia con la negación del hecho, culmina con su aceptación y el retablecimiento del equilibrio. La fase siguente es un estado de exitación, de alarma, inquietud, hiperactividad, acompañado de alteraciones fisiológicas tales como insomnio, pérdida de peso, etc.
la aflicción generalmente no es continua, sino que "viene por oleadas"



"La búsqueda del objeto perdido" es otro componente del proceso del duelo, se caracteriza por un estado de exitación, destaca la búsqueda, el intento de reunión. Los recuerdos del ser amado se fijan y hay una disposición perceptual a ver realmente al ausente, a oir claramente su voz o percibir sus pasos.




la búsqueda se expresa también en los sueños. El ausente aparece en sueños que tienden a repetirse una y otra vez. Algunas personas repasan en su imaginación en forma reiterativa los eventos que condujeron  a la muerte del ser querido, como si aun fuera posible cambiar el desenlace.



El debilitamiento de la constelación de recuerdos de la persona amada toma tiempo; en tanto, se ponen en juego defensas psicológicas. Dos aspectos negativos en la etapa de duelo son: el cólera y el sentimiento de culpabilidad. la ausencia del compañero es experimentada por algunas personas como un abandono, un castigo cruel e injusto.



Con el tiempo ésta cólera es desplazada y el doliente comienza a culparse a sí mismo de no haber sido suficientemente bueno ni generoso con el compañero perdido o no haber hecho todo lo que estaba en su mano para evitar su muerte !si hubiera actuado de otra forma!



la depresión se presenta en una etapa subsecuente al estado de exitación, hiperactividad y búsqueda.

LA EXPERINCIA DE ESTAR ENFERMO

La enfermedad es un evento objetivo y una experiencia personal del paciente que se puede comunicar al médico.
Si bien la experiencia es única hay ciertos elementos que son comunes:
·         Estrechamiento del campo de interés en los demás.
·         Fijación de la atención en las percepciones corporales.
·         Temor ante el significado y las consecuencias de sus síntomas.
·         Anhelo de ser apoyado y protegido.

Los grados y formas de experimentar y expresar este estado, varían en cada persona. Ciertos síntomas (sangrado, vértigo) son estimados por quien los sufre como más amenazantes que otros (abscesos, catarro).
Algunos pacientes describen sus síntomas en términos escuetos o muy inadecuados y otros lo hacen con gran minuciosidad. Otras se expresan en términos corporales.
La respuesta universal ante la enfermedad es el intento de explica su origen. Las creencias del enfermo van desde lo racional, hasta lo irracional y en ocasiones delirantes.
Poder ofrecerse a si mismo una explicación de los orígenes y mecanismos de su enfermedad ofrece la confortante ilusión de tener dominio sobre ella.
La capacidad de los enfermos para describir su experiencia de enfermedad y reacción ante exámenes está influida por factores subjetivos por otra parte tanto respuestas somáticas de las personas a los agentes patológicos como equivalente simbólicos y lingüísticos dependen de factores individuales, étnicos y socio culturales.
Cuando una persona sufre una patología no puede dejar de usar su imaginación y prever consecuencias. Hay personas que contemplan su enfermedad como evento desafortunado, vergüenza, castigo o injuria a su dignidad.
Estar enfermo puede favorecer la solución de un conflicto o facilita la evasión de responsabilidad y sobre todo asegura la atención y apoyo de los demás; aún que hay a quienes “no les gusta dar molestia a los demás”.
Un enfermo que sufre un trastorno infrecuente puede atraer sobre si mucha atención médica.
También el tratamiento tiene diferente significado. Un sujeto activo no tolera el reposo, mientras otro pasivo aprecia sus ventajas.


CRUZ CARBAJAL STEPHANIE
GUZMAN ALARCON MARCO POLO
VARGAS CEBALLOS SERGIO ANTONIO

El "Papel de Enfermo"

Según Parsons; el enfermo es alguien que no puede evitar su enfermedad, ni aliviarse por su voluntad, quiere sanar tan pronto como le sea posible, busca ayuda apropiada y coopera en su curación. A este se le exime por un tiempo de algunas o de todas sus responsabilidades.



Algunas personas se apropian del "papel de enfermo" y fingen sufrir una enfermedad para ganar atenciones e indulgencias, o justificar su falta de logros o evitar responsabilidades.


Los enfermos que se culpan a sí mismos o a otros de su enfermedad pierden el apoyo emocional de quienes conviven con ellos.






Un "buen enfermo" trata de mejorar lo antes que le sea posible y coopera ene le tratamiento.  Hay enfermos "ejemplares" que obedecen todas las reglas y esperan ser "promovidos a la salud", paso a paso y "por méritos". En contraste con estos pacientes, hay otros que no tienen el deseo de aliviarse, abandonan la meta se su recuperación y no tienen prisa por volver a la vida activa; se puede decir que aceptan un papel de enfermos crónicos o incurables, no obstante que podían no serlo. Lo importante es que con el transcurso del tiempo les resulta cada vez más difícil abandonar ese papel que ellos mismos se han asignado.

En ocasiones, una persona rechaza el papel de enfermo porque lo experimenta como vergonzoso.

 














En ocasiones, tanto la negación como la "inadvertencia de enfermedad".  En forma también característica, algunos enfermos reaccionan con  hostilidad hacia los demás y modificar a quienes más necesita. Lo que distingue a otros pacientes es su pasividad.






En la práctica, el médico encuentra estas reacciones a la enfermedad en forma pura o combinada. El médico tenga advertencias de las actitudes y necesidades emocionales de sus enfermos y también de las propias, e infiera cuál es el significado que para cada paciente tiene sus enfermedades.


La personalidad de los participantes en la relación
žFactores determinantes de la forma de relación medico-paciente
 
žNarcisismo:
¡Tendencia humana a eliminar aquello que es contrario a nuestros deseos e interese
¡Así como sobrevalorar lo nuestro(capacidades, ideas, posiciones, etc..)
 
žAutoritarismo:
¡Se manifiesta por una necesidad excesiva de ejercer poder sobre los demás.
¡Cuando es una inclinación poderosa del medico, lo hace insensible a los derechos del paciente.
 
žSentimiento de omnipotencia:
¡Sentimiento del medico donde se percibe a si mismo como capaces de curar a todas las personas
¡La necesidad de alguno médicos de curar es compulsiva y no aprecian las limitaciones del arte
 
žIndecisión:
¡el medico puede necesitar de sus enfermos la confirmación reiterada de su aceptación y competencia
 
žSentimiento de soledad:
¡Algunos médicos les impulsa a ligarse demasiado estrechamente con sus enfermos
¡En una buena relación el medico se hace amigo del paciente
 
žOtros factores:
¡La personalidad del medico juega un papel central en la relación
¡No es necesario que el medico gratifique las necesidades, deseos y fantasías neuróticas de su paciente
 
¡Es inaceptable que use al enfermo para satisfacer sus necesidades
¡El medico debe ser una persona discreta, consciente de sus posibilidades y sus limitaciones
 
¡la necesidad de dominar y controlar es frecuentemente una defensa mediante la cual se intenta compensar sentimientos de debilidad
¡Algunos médicos parecen están fascinados por sus propios atractivos, sabiduría y talento y necesitan ser admirados
LA FAMILIA DEL ENFERMO

§      La familia influye de modo favorable o desfavorable en las actitudes del paciente hacia su enfermedad y en su adhesión al tratamiento.
§      El papel de la familia se hace también aparente en el impacto que tiene en ella la enfermedad de uno de sus miembros.

LA RUPTURA DE LAS LIGAS DE APEGO

Hace aproximadamente 70 años Freud usó el término "objeto psicológico" para referirse a personas,posiciones,situaciones, creencia, esperanzas. etc, en las que una persona invierte una carga afectiva.



El objeto en el que por primera vez invertimos una carga emocinal poderosa es nuestra madre. la angustia prima humana es la que el niño experimenta cuando anticipa el peligro de la ruptura de su liga con la madre: la angustia de la separación.



los etólogos sostienen que en los animales las ligas de apego se originan en necesidades de defensa y protección y no tienen relación ni con el sexo ni con la alimentación. Los animales al nacer responden a cierta clase de estímulos y, cuando los encuentran, establecen una liga estrecha con la fuente de dichos estímulos.




si en el momento de romper el cascaron un patito encuentra a un ser humano en el lugar de su madre, desarrolla una conducta filial hacia esa persona, la sigue como si fuera su madre. Este fenómeno es muestra de lo que los etólogos llaman "troquelado" de los instintos.



el troquelado explica la raíz biológica de las ligas profundas que se establecen entre las parejas y entre las madres y sus crias, y permite entender las graves conecuencias que su ruptura ocasionada por la muerte y el proceso de restauración del equilibrio que llamamos duelo.